En el plano internacional, la atención de los mercados estuvo dominada por la política monetaria y los factores geopolíticos. La Reserva Federal mantuvo la tasa sin cambios y el mercado continúa descontando dos recortes durante 2026, probablemente a partir de junio, en un contexto donde la inflación permanece por encima del objetivo. La nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed introdujo un sesgo percibido como más contractivo y generó volatilidad en los activos financieros.
En paralelo, tras un rally significativo impulsado por la demanda de bancos centrales, el denominado “debasement trade” y un fuerte componente especulativo, los metales preciosos registraron una corrección abrupta hacia el cierre del mes, con caídas pronunciadas tanto en el oro como en la plata por toma de ganancias y cambio en el sentimiento del mercado. El petróleo también mostró elevada volatilidad, condicionado por la evolución del riesgo geopolítico y por expectativas de mayor oferta ante eventuales acuerdos diplomáticos. En este contexto, el escenario internacional sigue caracterizándose por un delicado equilibrio entre señales de moderación inflacionaria, incertidumbre política y elevada sensibilidad de los mercados a eventos geopolíticos.